En las últimas horas, el economista Julián Yosovitch compartió una guía práctica para entender el trasfondo de la nueva negociación de deuda que mantiene el Gobierno argentino con los Estados Unidos, luego de que se confirmara un cambio en los acreedores del país
Según explicó Yosovitch, el actual escenario es consecuencia de la pesada herencia económica que dejó el kirchnerismo: una deuda difícil de afrontar, reservas negativas y sin acceso a los mercados internacionales.
El Gobierno de Javier Milei confiaba en que la mejora de la macroeconomía y la baja de la inflación le permitirían volver a los mercados financieros para renovar los vencimientos de deuda. Sin embargo, los resultados electorales en la provincia de Buenos Aires generaron incertidumbre: el mercado interpretó un posible regreso del kirchnerismo al poder y eso disparó el riesgo país, complicando la posibilidad de refinanciar la deuda en condiciones normales.
Para evitar un default, el Ejecutivo buscó un nuevo acreedor con mejores condiciones. “No se trata de nueva deuda, sino de un cambio de acreedor para pagar los compromisos existentes”, explicó Yosovitch, subrayando que el Gobierno no está entregando soberanía, sino garantizando los pagos para mantener la estabilidad.
El economista también apuntó contra la gestión anterior: calificó la reestructuración del exministro Martín Guzmán como “un mamarracho”, y recordó que el país fue dejado con u$s 11.500 millones de reservas negativas, producto de una política económica desordenada.
Con este nuevo acuerdo, el Gobierno logra evitar una crisis de deuda y consigue mejores condiciones en plazos, montos y tasas de interés. “Si la deuda no se paga, un default puede llevar a una depresión económica. Esto se evitó, y a mejores condiciones”, sostuvo Yosovitch.
El mensaje final es claro: el objetivo no es endeudarse más, sino cumplir con los compromisos heredados y sostener la estabilidad financiera del país.-
Atte. Andrés Cristaldo — para Infoibera.com





