En Corrientes hay docentes con dos cargos y título universitario cobrando menos que un repositor de supermercado. Pero para la tribuna, el Gobierno sale a decir que paga “los mejores sueldos del NEA”. ¿A quién quieren engañar?
En una nota publicada por un medio afín, el oficialismo provincial asegura que Corrientes lidera los salarios en los sectores de seguridad y educación, pero en la calle, la realidad le pega un cachetazo a cada planilla armada en Excel desde los despachos con aire acondicionado.
Docentes con más de 15 años de antigüedad, policías que se juegan la vida a diario, y trabajadores estatales esenciales, siguen esperando aumentos genuinos mientras ven cómo las promesas de campaña se repiten cada año sin resultado real.
Gustavo Valdés, el gobernador influencer, no solo se pasea por estudios de TV y actos políticos mientras el país entero se pregunta dónde está Loan, sino que sigue premiando a sus amigos con cargos, contrataciones millonarias y acomodos familiares.
Nepotismo, enriquecimiento ilícito, y cinismo institucional: el combo completo. La estructura del poder en Corrientes se sostiene con los mismos de siempre: los dinosaurios de la política, atornillados a sus sillones, que cuando hablan de «progreso» se refieren a su cuenta bancaria
¿Cuántas escuelas sin gas? ¿Cuántos hospitales sin insumos? ¿Cuántos comedores cerrados mientras reparten pauta oficial? Esas respuestas no salen en los informes, ni en las conferencias de prensa.
“Tenemos los mejores sueldos del NEA”, repiten como un mantra. Pero eso no es gestión, es una burla para quienes todos los días sostienen el funcionamiento del Estado con sueldos que apenas alcanzan para sobrevivir.-






