La Fundación Rewilding Argentina volvió a poner el foco en uno de los grandes protagonistas de los Esteros del Iberá con una pregunta que despierta curiosidad: ¿a qué le teme un yaguareté?
El yaguareté es un predador tope del ecosistema y no posee un depredador natural que habitualmente lo cace. Sin embargo, eso no significa que sea invulnerable ni que nunca evite un enfrentamiento. En determinadas circunstancias puede retirarse ante situaciones que representen un riesgo de lesiones.
La pregunta cobra especial interés en el Iberá, donde el regreso del yaguareté está permitiendo recuperar interacciones ecológicas que habían desaparecido durante décadas. Entre ellas se encuentran las relaciones con sus presas y con otras especies que comparten su territorio.
La presencia de grandes grupos de animales capaces de defenderse colectivamente puede representar un desafío incluso para este poderoso felino. Por eso, más que hablar de “miedo”, los especialistas suelen referirse a conductas de evitación frente a situaciones potencialmente peligrosas.
El regreso del yaguareté no implica solamente recuperar a un animal emblemático: también significa volver a poner en funcionamiento las complejas relaciones naturales que forman parte del ecosistema del Iberá.-



