La máquina a tracción a pura sangre (verdolaga) del DT sanroqueño, Lucas Florentín, logró un resultado que fue favorable y es único puntero, pese a que siempre dió la sensación de que estaba por ganarlo. Ahora los mira a todos desde la cima y le toca jugar de local
El Club Atlético y Social Apinta lo ganaba en el Estadio «Pedro Celestino López» tras repetir fórmula: un pase largo para la corrida de Piedrabuena (9), sprint final, remate y gol. Se lo empataron con polémica. Un penal que fue cambiado por gol mediante Salazar (9).
Dudoso arbitraje del réferi Franco (quien pecó de ser muy localista), nunca pudo imponer respeto – dialogó demasiado – no vió algunas muy claras y flojos los líneas que no lo llamaron para contarle lo que sucedía.
A Meza después del gol le convierten una falta criminal, en búsqueda de dejarlo fuera de partido, un topetazo medido, un zaguero goyano fue directo a embestirlo a Matías (10) con el hombro después de haber tomado carrera e impacta de lleno con la mandíbula del referente vergolaga, quien ni lo vio venir, dejándolo tirado en el piso. Sorprendentemente no le sacaron ni amarilla al central del negro.
Misma manera en otras jugadas, los rústicos locales pegaron todo lo que quisieron, fue una vergüenza porque ante la falta mínima de Apinta, era amarilla directa para los jugadores.
Partido trabado, luchado, fiel más a los duelos del potrero de barrio, o al peleado fútbol libre. Un reñido juego, (donde se trababa con el cuchillo entre los dientes y si le podían meter un cachetazo, o dejar un codo o mano en la cara al rival, mejor) más no se podía exigir al terreno de juego porque el balón no picaba bien. Es más, en el penal Matias Pereira (1) adivina donde iba a tirar el delantero goyano, pero tiene la mala suerte de que justo le pica antes y la pelota lo sobrepasa.
Como Central Goya de local necesitaba sumar de a 3, intentó ser el que más proponía y arriesgó más en ataque, intentando de media distancia pero con remates débiles (no se le podía agarrar bien al cuero). En sus intentos de adelantarse e ir, lo pagó caro.
El equipo mercedeño estuvo bien parado atrás con Dan Acosta (de lo más correcto hasta aquí en las dos fechas que van). Florentín cambió al lateral derecho, en cuanto al enfrentamiento vs el equipo Bellavistense: «el flaco» Ariel Aguirre pasó de Central (sorprendiendo y siendo uno de los mejores rendimientos en Apinta respecto al segundo tiempo, sacó todo de cabeza) y el «cafetero» Luis David Yepes (4) hizo se sentir en la marca personal y le puso el físico, manteniendolo a raya Esteban Cantero (16) que no pudo desequilibrar – una sola tuvo que se la bajó después de un corner a uno de los centrales goyanos que pecó de falta de oficio a la hora del gol y la mandó a las redes, pero detrás del arco.






